
Aunque la espectacularidad de Machu Picchu es innegable, su extrema popularidad ha dejado en la sombra a otras ruinas Incas que gozan de una belleza irresistible. Ya sea que quieras gastar menos dinero o evitar combatir codo a codo con miles de turistas por una foto, aquí te dejamos las 6 ruinas Inca alternativas a Machu Picchu que debes visitar.

Kuelap
Ubicada en la cima de una montaña a 3 mil metros de altura, Kuelap ofrece una vista panorámica que combina nubes con el verde paisaje de la selva amazónica del Perú. Es tres veces más antigua que Machu Picchu, por lo que los expertos han determinado que pertenece a la cultura Chachapoyas, una de las varias culturas pre-incaicas del Perú. Kuelap se expande por seis hectáreas que incluyen 400 casas redondas y un muro defensivo de 20 metros de altura de 1.5 km de longitud. Muchas de las construcciones siguen cubiertas por la densidad del bosque, pero eso sólo agrega a su encanto.

Moray
Poblado de palacios, templos y fortalezas que hoy son Patrimonio Mundial, el Valle Sagrado era para el imperio Inca una extensión de su capital, Cusco. Dentro del valle se encuentran los restos de Moray, un conjunto gigantesco de terrazas que sirvieron de laboratorio agrícola para los Incas. Se cree que la forma les permitía crear distintos microclimas que luego serían interpretados como cultivos a distintas alturas. Una increíble hazaña humana que merece ser visitada. Si quieres conocer más detalles sobre Moray el Valle Sagrado, te invitamos a leer las 5 ruinas mágicas del Valle Sagrado en Cusco.

Choquequirao
Denominada como la Secreta Ciudad Inca, Choquequirao es una de las alternativas a Machu Picchu más recomendadas por los aventureros, pues para llegar a ella es necesario un trekking de mínimo 4 días sobre uno de los cañones más profundos de América. Ubicada a 3 mil metros de altura, la ciudad de Choquequirao recibe en promedio a 30 viajeros al día en comparación a los 5 mil de Machu Picchu. Las ruinas todavía se encuentran en descubrimiento, con solo un 40% de su magnitud expuesta. Su tamaño es tal, que se estima que sea 4 veces más grande que Machu Picchu.

Ollantaytambo
Se le conoce como la Ciudad Inca Viviente, y es que uno de los aspectos más maravillosos de Ollantaytambo es cómo las antiquísimas ruinas se mezclan con la vida contemporánea y tranquila de sus habitantes (muchos de los canales incas se siguen usando hasta la actualidad). Este es uno de los mejores lugares para admirar cómo los incas tallaron la piedra con una maestría difícil de comprender con la tecnología de la que disponían. Tu visita a Ollantaytambo tiene que incluir el «Templo del Sol«, que se encuentra en el punto más alto del lugar, ofreciendo vistas únicas a los andes peruanos.

Isla del Sol
El imperio Inca abarcó no solo el actual territorio peruano, sino que también partes de Colombia, Ecuador, Bolivia y Chile. Ubicada en el lago navegable más alto del mundo, la Isla del Sol es el destino predilecto para los que visitan el Titicaca. La vida en esta isla boliviana es tranquila, pues no hay ruido y no existen vehículos motorizados. Un verdadero paraíso en donde se entremezclan antiquísimas ruinas con playas de color turquesa, donde el relajo va de la mano con un viaje al territorio de nuestros antepasados.

Waqrapukara
Waqrapukara es tan desconocido que todavía no se sabe si era una fortaleza, un santuario o un observatorio astronómico. Este monumento se encuentra a 4,300 msnm en el cañón del Apurímac, al sur de la ciudad de Cusco. Su paisaje es sobrecogedor, pues está rodeado de impresionantes andenes, plazas y un gigante monolito que contempla el paisaje cordillerano. A diferencia de otros destinos con multitud de visitantes, en Waqrapukara se puede acampar en los alrededores, una oportunidad extraordinaria para gozar el cielo nocturno en este mágico lugar.
























